DAVID: LA VIDA DE LA FE parte 24

 


DAVID: LA VIDA DE LA FE parte 24

Introducción

“Después dijo Samuel: Traedme a Agag rey de Amalec. Y Agag vino a él alegremente. Y dijo Agag: Ciertamente ya pasó la amargura de la muerte. Y Samuel dijo: Como tu espada dejó a las mujeres sin hijos, así tu madre será sin hijo entre las mujeres. Entonces Samuel cortó en pedazos a Agag delante de Jehová en Gilgal” (v. 32-33). La finura de Agag no podía engañar a aquel que fue enseñado por Dios. ¡Qué notable también es ver a Samuel cortando en pedazos a Agag en Gilgal! Era el lugar donde el oprobio de Egipto había sido quitado de Israel (Josué 5:9); y, recordando la historia del pueblo, encontramos a Gilgal asociado con el poder sobre el mal. Y allí el amalecita encuentra su fin bajo la mano del justo Samuel. Esto es muy instructivo. Cuando el alma realiza su plena liberación de Egipto, por el poder de la muerte y la resurrección, se encuentra en la mejor posición para obtener la victoria sobre el mal. Si Saúl hubiese conocido algo del espíritu y del principio de Gilgal, no habría perdonado a Agag. Había estado dispuesto a ir a Gilgal para renovar “allí el reino” (capítulo 11:14-15), pero no con la intención de quebrantar y poner de lado allí todo lo que agradaba a la carne. Pero Samuel, actuando con la energía del Espíritu de Dios, trata a Agag según los principios de la verdad, porque está escrito: “Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación” (Éxodo 17:16). El rey de Israel debería haber sabido esto. 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario